Como fotógrafo de naturaleza es importante conocer muy bien las nuevas herramientas con las cuales contamos para mejorar o hacer más fácil nuestro trabajo en terreno. Hoy en día disponemos de una gran cantidad de nuevos equipos que van apareciendo en el mercado, los cuales van solucionando o cubriendo necesidades en las distintas áreas de la fotografía. Es así que en abril de 2025 SONY anunció el nuevo Sony 50-150 F2 GM, un lente que viene a cubrir un rango muy deseado en fotografía de paisaje y deporte, pero con una apertura destacable de f2 y una nitidez que se compara con la que podemos lograr con un lente fijo. Este lente llega a simplificar el trabajo de muchos fotógrafos que no quieren estar cambiando de lente en situaciones de trabajo donde necesitamos distintas focales, y es ahí donde este lente se sitúa.
Ya hay muchos reviews de este lente enfocados en fotografía de retrato y deporte y creo que ha quedado super claro cuáles son sus ventajas comparativas con otras focales similares. Pero es ahí donde me surgió la inquietud de ponerlo a prueba en situaciones distintas, relacionadas a la fotografía de paisaje. Mi idea era ver que tan buena herramienta puede ser este lente en una expedición de fotografía de Paisaje…. Y eso fue lo que hice….
Durante los primeros días de mayo me tocó liderar una expedición de fotografía Otoñal en el Parque Nacional Conguillio, ubicado en la cordillera de los Andes, a 700 km al sur de Santiago, Chile. Este es uno de los lugares más lindos y fotogénicos de Chile, y claramente este viaje representaba una oportunidad muy buena para poner a prueba este nuevo lente. Lagos, montañas, bosque y el volcán Llaima fueron los protagonistas de esta expedición, creando oportunidades únicas de fotografía.
Pero antes de comentarles mis impresiones del lente, me gustaría hablar brevemente de sus características. Este es un lente perteneciente a la línea G Master de Sony la cual destaca por su excelente construcción, su capacidad para trabajar en condiciones ambientales extremas, su reacción y velocidad de enfoque y claramente una nitidez de excelencia. Este es el segundo lente perteneciente a una nueva familia de lentes zoom de apertura F2, siendo el primero el Sony FE 28-70 f2 GM, el cual ya lleva algunos meses en el mercado. La idea del 50-150 f/2 GM es justamente completar el rango focal de esta nueva serie de lentes.
Con respecto a sus características físicas, es un lente de zoom interno el cual se maneja muy fácil con un cuarto de vuelta del anillo de zoom, lo que lo hace muy rápido para operar. Su peso es de 1340 gr. e incorpora una pata de apoyo en el mismo lente, lo que le da mucha estabilidad al usarlo sobre un trípode. Además, posee un anillo de enfoque lineal, muy preciso para hacer foco manual. Sumado a lo anterior, y como ya es costumbre en casi todos los nuevos lentes de Sony, posee un anillo de apertura el cual se puede bloquear y también eliminar el click de este. También posee 3 botones personalizables, clásicos ya en este tipo de ópticas. Su parasol es corto pero suficiente para bloquear las luces laterales que podrían causar “flares” indeseados en ciertas situaciones. En general, un lente de muy fina construcción, rápido, fácil de operar y con un peso muy equilibrado al montarlo en una cámara como la Sony a7r5, que es con la cual yo lo probé.
Mis impresiones usando el Sony FE 50-150mm f/2 GM en fotografía de paisaje
Cuando voy a hacer fotografía de paisaje me gusta mucho trabajar con ópticas largas, aparte de los clásicos gran angulares, ya que dan otro tipo de resultado jugando con la perspectiva y compresión de los planos de una forma particular. La capacidad de ir a buscar detalles en el paisaje con el lente nos genera oportunidades infinitas de composición, transformando lo que tenemos en frente en un gran puzzle que podemos ir armando con muchas fotos diferentes. Es ahí que el rango de este lente es más que adecuado para acompañar a un gran angular, como el 16-35 f2,8. Con ambas focales uno puede cubrir gran parte de las situaciones fotográficas que podemos encontrar en terreno.
Este rango también es muy adecuado para hacer fotografías panorámicas ya que el nivel de distorsión óptica de esta focal es mínimo, lo que facilita mucho el trabajo en edición cuando queremos juntar varias imágenes para formar una fotografía panorámica. De esta forma podemos cubrir el rango que nos daría un gran angular, pero a partir de varias fotos, con la consecuente ganancia en resolución que tendremos debido a la sumatoria de las imágenes.
Me gustó mucho que este lente parte en 50 mm, a diferencia por ejemplo del 70-200, que podría ser su competidor más directo. Creo que la diferencia entre 70 y 50 es destacable en paisaje y ese rango un poco más angular se va a agradecer mucho en ciertas situaciones. Por otro lado, el 70-200 tendrá más alcance, ya que llega hasta 200, dándonos 50 mm más, lo cual podríamos compensar con un recorte de la imagen, ya sea en post proceso o simplemente utilizar la cámara en modo APS-C. Siempre tendremos esa posibilidad de acercarnos con el recorte, pero al revés no podremos hacerlo, por lo que creo más interesante la capacidad más angular que ofrece el 50-150 frente el 70-200.
Con respecto a la apertura máxima de este lente, la cual es uno de sus grandes atributos, el llegar a f2 nos va a permitir crear interesantes desenfoques de primeros planos en paisaje. Esto queda muy bien cuando queremos enmarcar por ejemplo un paisaje con el follaje que tenemos en primer plano y desenfocarlo, lo cual da un aspecto muy mágico a la foto. Pero también el poder abrir el lente hasta f2 me permitió hacer muchas fotografías a pulso, sin preocuparme de trepidar la foto. Eso hizo una gran diferencia cuando estuve haciendo fotos un día en que nos llovió mucho, en el cual no tenía mucho tiempo para montar un trípode. Fue entonces que el poder disparar a f2 me permitió hacer fotos que quizás no me habría entusiasmado a hacer de otra forma…. Y colgándome de lo anterior, hay que mencionar que el lente se comportó perfectamente bajo una copiosa lluvia, sin síntomas de humedad ni nada en su interior…puedo decir que estuvo a la altura de un lente G Master.
A pesar de que no es un lente macro, también tuve la posibilidad de hacer fotografías de detalles con él, como, por ejemplo, detalles del suelo con las hojas de otoño en el piso. El resultado fue excelente y me regaló fotos muy bonitas de esto.
Pero por sobre todo lo mencionado anteriormente, lo que más me gusto de este lente fue su increíble nitidez, la cual se compara a la que habría obtenido en un lente fijo. Da gusto ver las fotos logradas y observar como la nitidez es perfecta desde el centro hasta sus bordes. Eso en fotografía de paisaje es algo que los fotógrafos siempre andamos buscando, y este lente lo entrega con creces.
En resumen, el Sony FE 50-150 f2 GM a mi parecer es un excelente candidato para hacer fotografía de paisaje, para complementarlo con cualquier gran angular, y que nos va a entregar resultados profesionales, sumando a que además tendremos un lente muy útil para fotografías sociales, de retrato o de deporte.