Capturar imágenes espectaculares durante un viaje no solo depende del equipo que llevemos, sino también de configurar correctamente nuestra cámara para cada situación. Una buena planificación y conocimiento de los ajustes adecuados pueden marcar la diferencia entre una fotografía común y una imagen impactante que cuente una historia.
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Formato de imagen: RAW vs. JPEG
El formato en el que captures tus imágenes influirá en la flexibilidad que tengas en la edición. Fotografiar en RAW es la mejor opción si planeas editar tus fotos posteriormente, ya que conserva la máxima calidad y un mayor rango dinámico, permitiéndote recuperar detalles en luces y sombras. Sin embargo, los archivos RAW ocupan más espacio y requieren procesamiento. Por otro lado, si prefieres archivos más ligeros y quieres compartir tus imágenes rápidamente sin necesidad de edición, el formato JPEG puede ser más conveniente, ya que la cámara procesa automáticamente los colores y la nitidez.
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Ajustes de exposición según la escena
Cada destino y situación requiere ajustes específicos en la exposición. En paisajes luminosos, lo ideal es utilizar una apertura pequeña, entre f/8 y f/16, para lograr una mayor profundidad de campo y mantener la nitidez en toda la escena. Además, es recomendable ajustar el ISO lo más bajo posible para evitar ruido en la imagen. Cuando se fotografían ciudades con sombras y luces mixtas, el modo de prioridad de apertura (A o Av) puede ayudar a equilibrar las luces y sombras, mientras que el uso de la compensación de exposición permitirá hacer ajustes rápidos para corregir la luminosidad sin cambiar otros parámetros. Para retratos de viaje, una apertura amplia, entre f/2.8 y f/5.6, ayudará a desenfocar el fondo y resaltar el sujeto, creando una imagen más atractiva.
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Balance de blancos según la iluminación del destino
El balance de blancos es fundamental para capturar los colores de manera fiel a la realidad. En exteriores con luz natural, la configuración "Luz del día" (aproximadamente 5200K) es adecuada para obtener colores naturales sin tonalidades artificiales. Cuando se fotografían interiores con iluminación cálida, como restaurantes o mercados nocturnos, el ajuste "Tungsteno" o una temperatura de color de 3200K puede evitar que la imagen tenga un tono anaranjado excesivo. Durante amaneceres y atardeceres, el ajuste "Nublado" ayuda a intensificar los tonos cálidos y resaltar los colores dorados de la escena.
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Ajuste de enfoque y modo de disparo
El enfoque y el modo de disparo dependerán del tipo de escena y del movimiento dentro de la imagen. Si vas a capturar sujetos en movimiento, como calles concurridas, eventos culturales o fauna silvestre, el enfoque automático continuo (AF-C) es la mejor opción, ya que permite mantener la nitidez en el sujeto sin perder el enfoque. Para paisajes y estructuras arquitectónicas, el enfoque sencillo (AF-S) es suficiente, ya que estos elementos no se desplazan. Cuando se trata de capturar momentos espontáneos o acción en viajes de aventura, el modo ráfaga permite tomar múltiples imágenes en rápida sucesión, aumentando las posibilidades de obtener la mejor toma.
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Configuración de color y perfiles de imagen
El perfil de imagen elegido afectará la apariencia final de la fotografía. El estilo estándar es una excelente opción si buscas un look natural sin sobresaturación ni contrastes excesivos. Si deseas resaltar los colores de paisajes vibrantes, el perfil "Vivid" realzará los tonos y el contraste, dándole más vida a la imagen. Para quienes prefieren hacer ajustes en postproducción, el perfil neutro es la mejor opción, ya que proporciona una base más plana sin procesado digital exagerado. También es interesante experimentar con el modo blanco y negro, especialmente en destinos con una arquitectura histórica o escenas urbanas que se benefician de un enfoque más artístico y atemporal.
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Configuraciones ideales para fotos nocturnas
La fotografía nocturna requiere ajustes específicos para obtener imágenes nítidas y bien iluminadas. Aumentar el ISO entre 1600 y 3200 puede ayudar a capturar más luz, aunque es importante controlar el nivel de ruido dependiendo de la capacidad de la cámara en condiciones de baja iluminación. Utilizar velocidades de obturación lentas, de un segundo o más, permitirá captar más luz en la escena, pero es imprescindible contar con un trípode para evitar el movimiento de la cámara. También es recomendable usar una apertura amplia, como f/2.8 o menor, para maximizar la entrada de luz y lograr mejores resultados en situaciones con poca iluminación.
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Consejos prácticos para viajar ligero sin sacrificar calidad
Viajar con equipo fotográfico puede ser un reto si queremos mantener la comodidad sin renunciar a la calidad de imagen. Elegir lentes versátiles, como un zoom 24-70mm f/2.8, permite capturar una gran variedad de escenas sin necesidad de llevar múltiples objetivos. Un trípode compacto y ligero es esencial para fotografía nocturna o tomas de larga exposición, sin agregar demasiado peso a tu mochila. También es recomendable llevar baterías adicionales y tarjetas de memoria de gran capacidad para evitar contratiempos en lugares donde no haya acceso fácil a electricidad o almacenamiento. Además, el uso de filtros ND y polarizadores ayuda a controlar reflejos y mejorar el contraste en paisajes, proporcionando un resultado más profesional sin necesidad de edición excesiva.
Con estos ajustes y consejos, estarás listo para capturar la esencia de cada destino sin preocuparte por la configuración en cada toma. Dominar estos aspectos te permitirá disfrutar más de la experiencia fotográfica y regresar a casa con imágenes impresionantes que reflejen la magia de tu viaje. ¡Feliz viaje y excelentes fotos!